Querido José:

Agradezco muy cordialmente su felicitación ante la decisión del Papa Francisco de crearme cardenal de la Santa Iglesia Católica, así como sus palabras de recuerdo y de ánimo.

En estos momentos mis sentimientos son de una gran alegría por la noticia recibida de forma inesperada, un agradecimiento profundo al Señor por la confianza depositada en mí y un sentimiento de gran responsabilidad ante la misión que me ha sido encomendada para colaborar de un modo más estrecho con el Santo Padre al servicio de la Iglesia Universal.

Aprovecho la ocasión para pedirle que rece por mi persona.

Cordialmente en Cristo y María.

D. Bocos, cmf